Congresista Republicano asegura que indocumentados liberados por ICE son asesinos

Congresista Republicano asegura que indocumentados liberados por ICE son asesinos

Una vez más la comunidad inmigrante de Estados Unidos es víctima de la discriminación de un funcionario electo. Esta vez, el congresista republicano por el estado de Texas, Pete Sessions, señaló durante una sesión del Comité de Reglas, que los inmigrantes que ingresan de forma indocumentada y son liberados por autoridades de inmigración, son los responsables por los crímenes que se cometen en todo el país.

El congresista Sessions señaló que ¨todos los días a través de estados de la frontera – y tal vez otros lugares – hay muertes por parte de las personas que han sido detenidas por entrar al país, que han sido liberadas por la Administración Obama (…) quienes están matando estadounidenses por todas partes de nuestras ciudades.  Responsabilizamos al partido Demócrata y al Presidente Obama por esta acción¨.

No es la primera vez que un representante republicano hace comentarios en contra de inmigrantes en Estados Unidos. Durante el año 2013, el Congresista de Iowa Steve King señaló que a pesar de que había indocumentados que se esforzaban y tenían logros académicos, ¨hay otros 100 que tienen pantorrillas del tamaño de papayas de cargar marihuana a través del desierto¨. Otros funcionarios republicanos han responsabilizado que el reciente brote de sarampión ha sido por la crisis de niños migrantes, como lo hizo el congresista republicano por Alabama, Mo Brooks, a quienes se le sumaron otros miembros de su partido.

Para la activista Erika Andiola, Sessions y King buscan desinformar a la opinión pública de Estados Unidos acerca de quiénes son los indocumentados ¨es obvio quienes somos los inmigrantes de este país, somos estudiantes, trabajadores y no tenemos las pantorrillas grandes por cargar droga¨ dijo Andiola a UnivisionNoticias.com y habló también del caso de su madre, Guadalupe Arreola, quien se encuentra en proceso de deportación y logró salir de un centro de detención, luego de que, con el apoyo de miles de firmas, demostraran que no representaba un peligro a la seguridad y que con su actividad de venta de tacos, no lastima a nadie en su comunidad.

Para el Partido Demócrata los comentarios de Sessions no son más que una ¨salvaje teoría de conspiración¨ como señaló a UnivisionNoticias.com Ian Sams, portavoz nacional de la organización. Para Javier Gamboa, del Partido Demócrata en Texas, Sessions ¨debería estar avergonzado por sus comentarios falsos y ofensivos (…) debería trabajar con miembros de su partido para hallar una solución para reparar nuestro quebrantado sistema migratorio”.

Mientras surge esta polémica, millones de inmigrantes se encuentran a la espera de una decisión judicial que les permita salir de las sombras, tras el fallo de un juez de Texas que suspendió temporalmente la entrada en vigencia de la acción ejecutiva en inmigración, firmada por Obama el pasado mes de noviembre. Al mismo tiempo, el debate en el Congreso parece estar paralizado, justamente por el tema migratorio, en el que republicanos parecen estar dispuestos a cerrar el Departamento de Seguridad Nacional, para evitar a toda costa que pueda implementarse la acción ejecutiva.

Creado para UnivisionNoticias.com

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A un año del caos, Venezuela sigue en crisis

A un año del caos, Venezuela sigue en crisis

El mes de febrero del pasado año 2014 tuvo una importante significancia en Venezuela. Fue un mes en el que protestas ciudadanas tomaron las calles y bajo una convocatoria de la oposición, miles de personas marcharon buscando lo que llamaron una ´Salida´. El 12 de febrero quedó marcado en la historia con la sangre de tres venezolanos.

Un año después, el opositor Leopoldo López sigue preso en una cárcel militar,  acusado por el gobierno de instigar una ola de protestas en contra de Nicolás Maduro. Pasan los días tras las rejas, aislado de cualquier persona que no sea un familiar directo, esperando que un juez decida cuál será su futuro. Su esposa Lilian Tintori, define este proceso judicial como una ´lucha en contra de la justicia injusta´.

Miembros del poder judicial tienen bajo su responsabilidad casos en contra de funcionarios involucrados en los hechos que se tornaron violentos ese 12 de febrero. Para los dolientes de quienes murieron en las calles, las conclusiones son escasas y las interrogantes siguen sin ser respondidas, como es el caso de Jeneth del Carmen Frías Gonzales, madre de Bassil Da Costa.

Da Costa fue el primer manifestante que perdió la vida ese día, a manos de agentes de la policía política, que según investigaciones preliminares, no acataron la orden de permanecer en sus cuarteles y salieron a las calles a defender ´la revolución´. Frías no pierde la esperanza de que se haga justicia en el caso de su hijo y en otros casos como el de López “Debes tener mucha fuerza y mucha fe. Dios no nos desampararᨠdijo al diario El Nacional en una publicación especial del caso el pasado 8 de febrero.

Un año después de que miles se manifestaran buscando una ´Salida´ muchos venezolanos siguen sintiendo un descontento ante la situación política, social y fundamentalmente económica. Quizás, la diferencia con 2014 es que no todos están dispuestos a lanzarse a las calles, para terminar encarcelados por razones políticas, o peor aún, dándole a las Fuerzas Armadas una oportunidad de usar la recién adoptada medida de utilizar mecanismos de fuerza letal, en caso de ser necesario, para reprimir manifestaciones ciudadanas.

La ´Salida´ para muchos, especialmente jóvenes profesionales, parece seguir estando en los aeropuertos internacionales, en donde las despedidas son cada vez más frecuentes, con la esperanza de conseguir una calidad de vida mejor y un futuro que recompense el esfuerzo de dejarlo todo atrás. Aunque Nicolás Maduro dice que ¨Dios proveerᨠyo prefiero pensar como la madre de Bassil ¨Dios no desampararᨠa Venezuela.

La enfermedad como pretexto

Desde el sábado 8 de diciembre Venezuela cayó en un embrujo que parece casi perpetuo desde junio de 2011 cuando se le diagnosticó al presidente un cáncer. De ésta afección se desconoce hasta la fecha el tipo y ubicación exacta, puesto que en vez de partes médicos lo que hemos tenido han sido interpretaciones políticas de su estado de salud. El mismo presidente que aseguró desde su natal Barinas haberse curado y con lágrimas en los ojos le dijo al país que estaba listo para emprender su campaña presidencial para ser reelecto le anunció ese sábado al país que las lesiones malignas (que asumimos son tumores cancerígenos) reaparecieron y debía ser operado por cuarta vez y que en caso de no poder asumir su cargo, debían apoyar a su sucesor.

Su campaña presidencial, como todos pudimos observar, tuvo un ritmo mucho menos fuerte que el de las anteriores, y sus apariciones fueron siempre ´estratégicas´ para afianzar el apoyo de sus seguidores. Suponemos hoy, luego de conocer su más reciente diagnóstico, que la presunción de que su condición física se agravaba era parte de las discusiones internas de la campaña, y que si las elecciones presidenciales hubiesen sido el próximo domingo (como estaban previstas inicialmente) seguramente el candidato presidente no hubiese podido ganar cómodamente o peor aún debería haberse retirado días antes de la elección dejando acéfala la campaña oficialista.

Ya conocemos lo sucedido y los escenarios supuestos del pasado nada nos ayudarán a aclarar el futuro. Mientras tanto en el embrujo que vive Venezuela los rumores se apoderan del oxígeno que se respira en las calles y se hacen el pan de cada día, no se habla de más nada ni de más nadie que del paciente. A pesar de ello, la información en esta oportunidad ha sido mucho más precisa por parte de los voceros oficiales que en veces anteriores. Las caras largas y de preocupación dejan ver que la situación no es fácil y sus mensajes lejos de hablarle al país le hablan a sus seguidores, a quienes llaman a estar unidos junto a su líder y ´preparados´ para los momentos difíciles por venir. Sin embargo, con una elección regional en puertas el momento del embrujo es muy inoportuno.

Se han dejado a un lado la discusión de los temas que son importantes, como combatir la inseguridad, mejorar los servicios de salud, infraestructura y educación en cada estado y sobretodo el de defender la institucionalidad democrática. Se ha pasado a hablar únicamente del convaleciente en Cuba (país que prefiere por encima del propio para recibir su tratamiento médico) y la agenda mediática, política y social pasa nuevamente a estar dominada totalmente por Miraflores con el embrujo del que son presa a modo del flautista de Hamelin.

La enfermedad es sólo un pretexto para no atacar los problemas reales. Otro pretexto de campaña fue el ´salvar a la patria´ y con ellos se imponen sobre las situaciones más sentidas diariamente por los venezolanos, quienes a pesar de su espíritu de superación, se ven rodeados de imposibilidades y obstáculos que el gobierno nacional no tiene interés en atender y muchos de sus gobiernos regionales no tienen la capacidad de hacerlo. Esperemos que los venezolanos sepan que elucubrar del futuro, con las inexactitudes propias de lo incierto, no resolverán sus problemas y que sólo debemos ocuparnos del presente, y el presente son las elecciones del domingo.

Lo más importante ahora es elegir a quienes tengan la mayor capacidad de dar una respuesta inmediata a los problemas de nuestros estados, defendiendo la institucionalidad democrática consagrada en la Constitución y que no estén dispuestos a caer en el embrujo del ´Poder popular´ que le entregaría el país a las comunas, elegidas del seno de unos pocos, dejando la democracia como un simple enunciado porque las comunas son comunismo.

Protestar no es suficiente

Hace algunos años recuerdo una conversación con ecuatorianos de oposición al gobierno de Rafael Correa antes de que se realizara la Constituyente que realizó la Constitución ecuatoriana de 2008. Similar al gobierno legítimamente electo de Hugo Chávez, el de Correa llegó al poder con una promesa de cambiar el estatus quo, cambiando el sistema político desde la raíz del Estado. En aquella oportunidad junto a otros compañeros estudiantes o actuales colegas politólogos les ´aconsejábamos´ que hicieran todos los esfuerzos por estar presente en dicha Constituyente, y que de ninguna manera abandonaran en las manos de pocos las decisiones de lo que serian las reglas del juego para todos.

Creo que la oposición ecuatoriana cayó en la misma situación de la oposición venezolana, el desprestigio y deslegitimación de los partidos comenzó desde adentro de ellos mismos. Hoy en día espero que no deban pasar por tantos reveses como la oposición venezolana para consolidar su unión en torno a un proyecto de país diferente a la que gobierna en la actualidad, aunque la presentación de múltiples candidatos para las elecciones presidenciales de 2013 dejan ver que su camino será largo.

Argentina es quizás el próximo de los países latinoamericanos que deberá poner a prueba la solidez de sus instituciones democráticas y de su sistema político en general. Estoy convencido de que Cristina de Kichner, al igual que Chávez, Correa,  Morales y Ortega son gobernantes que se ven a si mismos como la única vía hacia la consecución de sus proyectos, y por más que se diga lo contrario son gobiernos democráticamente electos pero que con sus acciones debilitan la autonomía e independencia a los Poderes Públicos, dejando a la democracia en una condición vulnerable al alterar el sistema de contrapesos democráticos.

Viendo las protestas realizadas en Buenos Aires recientemente contra la inseguridad, la inflación, el desempleo y la intención de buscar una tercera relección, recuerdo el proceso del ´marchismo´ (como lo llama Paulina Gamus en su reciente libro) que vivimos en Venezuela en la pasada década. Todas estas protestas tienen,  como tuvieron las nuestras,   el objetivo de criticar al gobierno, de pedir que hagan su trabajo y de que hagan un uso eficiente de los recursos del Estado para brindar mejor calidad de vida a todos, no sólo a un sector que se ve beneficiado por el gobierno de turno.  Perdí la cuenta de las veces que marchamos, que caceroleamos, que protestamos. Todas estas manifestaciones son legítimas pero no necesariamente son útiles.

Para que una protesta sea articulada y pueda tener un impacto debe ser organizada por actores de relevancia social y política, por líderes que aglutinen a otros creyentes en la misma causa. Yo creo que muchos de éstos líderes y actores de relevancia nacen en las comunidades y participan activamente en organizaciones sociales o de la ´sociedad civil´ pero no por ello excluyo a los partidos políticos. Es necesario que existan partidos políticos para que pueda existir una coherencia en cuanto a las propuestas, no basta con estar en contra de algo, hay que construir una alternativa y la naturaleza de estas organizaciones deber ser la de penetrar la sociedad y articular el sentir de los ciudadanos en propuestas y planes de gobierno que son ofrecidos electoralmente para llegar al poder y realizarlo desde allí.

La crisis de los partidos políticos es una crisis de legitimidad al interior de ellos mismos. Muchos partidos de Latinoamérica han cerrado sus puertas a la renovación del liderazgo y sus pseudo-líderes se han hecho caudillos dentro de sus organizaciones. La falta de democracia en la toma de decisiones de algunos partidos hace cuestionar cómo pueden ésos partidos participar en un sistema demócrata. ¿Cómo combatirlo? Yo creo que la respuesta es participando más, no dejándoles el camino abierto a quienes secuestran los partidos.

Si más personas se suman a partidos y con ellos traen ´sangre fresca´ a las organizaciones habrá más probabilidades de ir cambiando el sistema corrompido de algunas organizaciones en las que la representación de la sociedad pasó a ser sólo un lema dentro de sus estatutos. Creo que abandonar los partidos es también fruto del abandono de ideologías, cada vez las personas creen menos en todo y al final dejaran de creer en todos. Desmeritar las ideologías y los partidos es la salida más fácil para quienes los señalan con el dedo como responsables de todos los males de nuestros países.

La democracia no es un asunto de ´ellos´ o de ´aquellos´ es un asunto de TODOS y como tal debemos darle importancia en nuestra cotidianidad, sin caer en fanatismos, sólo con la convicción plena de que participar nos da la posibilidad de cambiar para mejor algo con lo que no estamos satisfechos. Protestar es ´justo y necesario´, pero no basta. Protestar es legítimo, pero no basta. Protestar es saludable, pero no basta. Hay que organizarse en torno al proyecto de país que queremos para nosotros vivir en el y para que vivan nuestras generaciones futuras. Yo no creo en un proyecto de país que tiene el nombre de una persona, yo creo en un proyecto de país que en mi caso particular, tiene nombre de mujer: Venezuela.

A grassroots campaign in Venezuela

Venezuela’s opposition came up short again, but this campaign was different.

Venezuelan President Hugo Chavez won his fourth term in office on Sunday, defeating an energized and emboldened opposition headed by Henrique Capriles. While it wasn’t as close as many had predicted (or as millions of others had hoped), there is a silver lining for the opposition: the race proved that real grassroots-style campaigning is weakening the country’s ruling class.

The 2012 campaign was very different than the one that reelected Chavez six years ago. What was a fractured opposition—comprised of more than 20 parties—worked to put aside their political differences and unite in the cause of defeating Chavez. It was part of what gave the opposition its best shot yet at ousting him.

The other difference (and maybe the more important of the two) was that Capriles embraced traditional grassroots campaigning in a way the country’s opposition had not previously seen. The 40-year-old lawyer and governor of Venezuela’s second most populated state was elected to lead the opposition in what was essentially a primary election. Well ahead of the election, Venezuela’s opposition parties formed a coalition—the United Democratic Committee (MUD is the Spanish acronym). MUD established a set of internal procedures ahead of the vote and organized primary contests. Six years ago, the opposition candidate was selected via survey.

By the time the campaign formally began in July, Capriles had embraced the fundamentals—door-to-door canvassing among them. The goal was to knock on as many doors as possible during the stretch of the campaign, but it wasn’t a blanket strategy—Capriles had targets. He knocked on doors with the aim of consolidating his core supporters and then targeted independents the campaign hoped Capriles could win over.

Over the course of the campaign, Capriles visited 300 towns and made almost three full campaign swings across Venezuela. While he focused on issues of national importance—crime and safety, for example—Capriles also localized his message. At many stops he highlighted the inability of the government to provide basic services like electricity, water and infrastructure. His campaign slogan: “There is a way.” (Hay un camino.)

Capriles was able to achieve what no other Chavez opponent had before—he succeeded in setting the campaign’s agenda during the final three weeks of the race. He focused many voters on bread and butter issues that Chavez was ignoring as the incumbent’s message centered more narrowly on ideology.

In part due to his recent health issues, Chavez’s campaign looked much different. The incumbent was more strategic about his campaign visits—he went only where his support was strong. Chavez also made the most of his campaign’s advantage when it came to resources. He relied much more on paid media advertising this time around, and he used the public airwaves. The government is permitted to use as many hours of TV and radio air time as needed to relay important public messages—a privilege Chavez decided to use for campaign purposes. It generated no formal objection from the National Electoral Council.

Chávez also refused to debate Capriles, dismissing his opponent as not worthy of sharing a debate stage with him. But by the time Election Day rolled around, there were some clear signs of concern from Chavez. During the final days of the campaign, Chavez admitted some mistakes and began pledging to increase government efficiency across the country.

While Chavez won fairly comfortably with 55 percent of the vote to Capriles’ 44 percent, the opposition’s share of the vote grew substantially from six years ago. The total opposition vote grew by nearly 34 percent, earning 2.1 million more votes than it did in 2006. In large part, the increase was a result of a commitment to an actual grassroots campaign on the part of Capriles, even in the face of entrenched opposition.

In just 67 days, Venezuela will go to the polls again. A total of 23 governors and state legislative representatives will be elected in a race that is sure to challenge MUD´s unity after the 14th defeat of opposition during Chávez’s tenure.

There will be plenty still at stake early next year. If MUD can hold together and continue to motivate and mobilize its supporters, there’s a chance to balance power between the president and governors, which would keep the opposition growing. If they fail and disappointed voters don’t show up, Chavez will have yet another opportunity to consolidate his hold on power.

Published on Campaigns and Elections Magazine on Oct. 10: http://www.campaignsandelections.com/campaign-insider/330372/a-grassroots-campaign-in-venezuela.thtml

Voy a votar en New Orleans

Hoy me dispongo a viajar para votar. Es la primera vez que me toca trasladarme de un lugar a otro para votar y no podía faltar mi voto en esta oportunidad.

En estos días de campaña hemos oído muchos mensajes orientados a los jóvenes, uno de ello, el que más llamó mi atención es el de aquellos que votan por primera vez. Conozco a un par de esos jóvenes que votan por primera vez y les toca como a mí, estrenarse no en una elección cualquiera sino en una elección presidencial. Mi primer voto, en aquel momento me parecía algo trivial, no me daba la ilusión que me da votar este próximo domingo. Aunque e votó es secreto les digo que voté por Arias Cárdenas, un voto perdido, un voto al vacío.

La elección presidencial de 2012 es la más importante y decisiva de todas en las que he participado. Me enorgullezco de haber votado en todas las elecciones y referéndum desde que tengo la edad para hacerlo. Esta vez creo, como muchos venezolanos, que mi voto cuenta más que antes, porque haremos historia.

La campaña de Henrique Capriles ha sido un camino en si misma, una demostración de lo que se puede hacer cuando hay foco e intenciones de lograr lo que nos planteamos. En particular, para quienes estuvimos en el partido Primero Justicia en sus inicios, independientemente de que estemos hoy o no, la candidatura de Henrique (o de alguno de sus dirigente) es como me dijo una amiga “algo que todos soñamos” y ese sueño, de ser el sueño de un partido yo es el sueño de un país, Venezuela entera ha demostrado que hay un camino y que el 7 de Octubre comienza una nueva etapa de la historia de nuestro país.

Escribo abordo del vuelo que me lleva a Baton Rouge, Louisiana, desde donde iré a New Orleans el domingo 7-O.

Llegamos al llegadero

Llegamos al llegadero

Venezuela llega a lo que llamaríamos los venezolanos ´al llegadero´ este 7 de Octubre. ¿Por qué? Porque los venezolanos tendremos la oportunidad de elegir a nuestro presidente para los próximos 6 años, luego de casi 14 años sin alternancia en la persona que toma las decisiones más importantes para el país.

Hugo Chávez fue ´lanzado al ruedo´ público en el golpe de Estado al presidente Carlos Andrés Pérez en 1992. Lamentablemente, o favorablemente para la historia Chávez no logró concretar el golpe contra el presidente Pérez. Más adelante nos daríamos cuenta de que ésa fue solo el encabezado de tareas que Chávez no lograría cumplir. Chávez fue electo presidente en 1998 obteniendo el 56,20% de los votos de los venezolanos que para entonces estaban cansados de gobiernos corruptos e ineficientes. Desde su llegada al poder Chávez modificó la forma de hacer política.

Desde su llegada a Miraflores (Palacio de Gobierno de Venezuela) Chávez comenzó a implementar su agenda política. En Abril de 1999 adelantó la solicitud de un referendo para convocar a una Asamblea Constituyente y darle así una nueva Constitución al país. La popularidad en ese momento le permitió lograr el apoyo del 87,75%  y una posterior mayoría en dicha Asamblea Constituyente. En Diciembre de ese mismo año fue aprobada la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela por más de 3 de millones de votos.  Este instrumento fortaleció el sistema presidencialista, extendiendo el mandato presidencial a 6 años y permitiendo una relección inmediata, lo que en caso de que el presidente fuera relecto tendría 12 años de termino presidencial, por encima del promedio del mandato en la región.

La oposición, desde la victoria electoral de Chávez en el 98 se hizo cada vez inferior, quedando marginada en las elecciones siguientes y teniendo un rol político cada vez más desafiante al gobierno, en un ambiente de polarización nunca antes vivido en Venezuela y que llevó a errores como las huelgas que paralizaron importantes sectores económicos del país, y el recordado ´golpe´ del 11 de Abril de 2002 en el que líderes de oposición jugaron un triste papel en un momento decisivo para la democracia del país.

La inversión social de los primeros años de Chávez fue moderada. El ingreso petrolero que se fue incrementando hasta lograr récords históricos permitió que en 2004, coincidiendo con un referéndum revocatorio solicitado por la oposición, se crearan las ´Misiones Sociales´ cuya definición podría ser un programa social paralelo a la administración pública. Las misiones se financiaban de forma directa por medio del excedente de ingreso petrolero, en Presupuestos Nacionales que han calculado hasta 80 veces menos de lo que realmente recaudan por barril.

En 2004 Chávez fue confirmado en su cargo con el 59,09% de los votos. La oposición quedó aún más desarticulada. En 2005 la oposición se abstiene de participar en las elecciones parlamentarias, dando paso a que el Poder Legislativo fuera controlado absolutamente por el partido de gobierno. Para 2006 se realizarían elecciones presidenciales, siendo relegido a Chávez con más votos que los obtenidos en 2004, el 62,84% de los votos.

En 2007, aprovechando el momento de victoria de su relección Chávez intentó reformar la Constitución, para poder extender su mandato a más de una relección, entre otras reformas. Esta vez debió enfrentar por primera vez  una derrota electoral, por menos de 1 punto porcentual. Luego de 2 años, en 2009, Chávez logró ganar la aprobación de la Enmienda Constitucional que dejó el paso abierto para el presidente y todos los cargos de elección popular de relegirse cuantas veces quieran, quedando en letra muerta el principio democrático de la alternancia.

Luego de casi 14 años en el gobierno, la gestión de Chávez ha estado marcada por altos y bajos  políticos, económicos y sociales. El evidente éxito de su gobierno ha sido sobrellevar las crisis. Cada día los venezolanos viven de crisis en crisis: la crisis energética ha modificado la forma de vivir de muchos, el suministro eléctrico ha dejado de ser constante para tener cortes imprevistos y programados; la crisis alimentaria, en un país que importa la mayoría de sus alimentos ha tenido puntos históricos de desabastecimiento de productos básicos, etc. Las crisis tienen un origen similar: la mala gestión pública. El gobierno de Chávez no ha logrado realizar una gestión eficiente, la mayoría de los cargos públicos se encuentran en manos de personas sin la capacitación para tales puestos. Los resultados son evidentes.

Para 2012 el escenario que se plantea para Chávez es muy distinto. A diferencia de todas las elecciones anteriores, la oposición ha logrado un nivel de articulación no visto antes durante la última década. En el 2006 el candidato presidencial fue seleccionado por medio de una encuesta; para 2012 los partidos se agruparon en la Mesa de Unidad Democrática y realizaron elecciones primarias en las que 3 millones de venezolanos eligieron a Henrique Capriles como candidato de la unidad entre otros 4 candidatos.

Capriles para el momento de ser seleccionado como candidato de la oposición se desempeñaba como gobernador del Estado Miranda, cargo al que fue electo en el 2008 con el 53,11% de los votos, ganándole al candidato del oficialismo por 7%. Su gestión en Miranda se aúna a la experiencia previa durante dos términos como Alcalde del Municipio capitalino de Baruta.  Henrique Capriles, a diferencia de Chávez, ha cosechado su experiencia política a través de los años, desde fue electo como Diputado en el Congreso y fue el presidente más joven de la Cámara de Diputados a finales de los años 90.

La campaña electoral de Henrique Capriles ha sido sin duda una lucha del más débil contra el más fuerte. El uso indiscriminado de espacios como presidente ha sido la característica principal de la campaña de relección, mientras que Capriles ha realizado casi 3 vueltas completas al país.

El mensaje central de Capriles es el progreso para los venezolanos. Se ha centrado en llevar un mensaje de esperanza, lo cual es un elemento vital en cualquier campaña electoral que desee llamar al cambio. Los venezolanos desean cambios que le permitan tener mayor calidad de vida, fundamentalmente la preocupación de los venezolanos gira en torno a la seguridad, éste es uno de los temas más sensibles para los ciudadanos ´de a pie´.

Venezuela se ha convertido en un violento país, en donde las fuerzas públicas de seguridad no son capaces de contener los efectos de las mafias organizadas y del hampa común. Cifras extraoficiales sitúan a Venezuela como el país más violento de la región, con más de 150.000 muertos por actos criminales durante el gobierno de Hugo Chávez. Llamar a la esperanza de tener calles seguras por donde poder caminar sin miedo quizás representa el anhelo de la mayoría de los venezolanos sin importar su posición política.

Venezuela  ´llega al llegadero´ el 7 de Octubre porque es una fecha en la que se hará una decisión histórica para el país y la región acerca de la forma en la que los venezolanos queremos el futuro. El modelo actual, promete a escasos días de las elecciones corregir los errores y mejorar su capacidad de gestión en los próximos 6 años. Esta promesa suena vacía, cuando luego del período presidencial más largo de la historia democrática de Venezuela y genera en muchos ciudadanos la inquietud de probar algo nuevo, de soñar con algo mejor.

Los venezolanos sueñan con la esperanza de tener un gobierno capaz de gestionar el enorme recurso petrolero para la diversificación económica y la generación de empleo, con la apertura de empresas privadas que inviertan en la generación de productos nacionales, con el rencuentro de todos sin importar el color del partido al que das el voto,  con el acceso a servicios de salud de calidad, con una educación que de mejores oportunidades a todos, con tener calles seguras, con acceder a la compra de una vivienda propia, en fin, con éstos y muchos otros sueños que para muchos parecerán algo cotidiano en otros países pero que en Venezuela representan a veces sólo una quimera. ´Llegaremos al llegadero´ el 7 de Octubre y sabremos cuál camino tomará Venezuela.